Marcos Ramírez BETA

#dinero

Mano pagando con billetes en euros en una pequeña tienda de barrio, con el tendero detrás del mostrador

Por qué compro en el barrio y pago en efectivo siempre que puedo

Compro en el barrio y pago en efectivo a propósito, no por costumbre. Cada vez que pasas la tarjeta en una gran cadena, una parte de ese dinero se va lejos y otra parte se la queda el banco en comisiones que paga el comercio. En la tienda pequeña de la esquina, en cambio, el dinero se queda cerca, sostiene a una familia y vuelve al barrio. El efectivo, además, no deja rastro de cada cosa que compras ni alimenta el perfil que las grandes empresas hacen de ti. Aquí te cuento por qué para mí esto no es nostalgia ni manía, sino una decisión consciente sobre dónde quiero que acabe mi dinero y qué tipo de comercio quiero que siga existiendo.

08:30 7 min Marcos Ramírez Lucía
Datáfono de pago con tarjeta sobre el mostrador de un bar junto a un cartel de condiciones de pago

¿Pueden negarse a cobrarte con tarjeta? Esto dice la ley

Entras en un bar, terminas de comer, sacas la tarjeta y te sueltan el clásico: 'es que aquí solo efectivo'. ¿Pueden hacer eso? La respuesta corta sorprende a casi todo el mundo: por regla general, sí, un comercio puede negarse a cobrar con tarjeta, siempre que lo avise con un cartel visible. Pero hay una excepción importante que casi nadie conoce y que conviene tener clara, sobre todo en hostelería y a partir de cierto importe. Aquí te cuento qué dice de verdad la normativa española sobre pagar con tarjeta o en efectivo: cuándo pueden negarse a la tarjeta, cuándo NO, por qué el efectivo está protegido por ley, qué límites tiene y cuál es esa excepción de los 30 euros que te interesa conocer antes de la próxima discusión en la barra.

Billetes y monedas de euro de todos los valores ordenados sobre una mesa, mostrando las siete denominaciones de billete y las ocho de moneda

Por qué todos los billetes y monedas del euro suman 888,88€

Coge un billete de cada valor del euro y una moneda de cada valor, súmalo todo y te sale 888,88€ clavados. Ni un céntimo de más ni de menos. La primera vez que lo ves piensas que hay truco, pero las cuentas salen: 885€ en billetes más 3,88€ en monedas. Es una casualidad bonita, sí, pero tirando del hilo aparece algo que no lo es: por qué el euro (y casi todas las monedas del mundo) usa justo esos valores 1, 2 y 5 y no otros. Hay una razón matemática detrás, la misma que hace que el cajero del súper te devuelva el cambio en un segundo sin echar humo. Te lo cuento, con la trampa incluida: ese 888,88 ya es medio mentira, porque uno de esos billetes está condenado a desaparecer.

08:30 9 min Marcos Ramírez Lucía