La diferencia real entre un tonto, un idiota y un imbécil
Toda la vida he usado tonto, idiota e imbécil como sinónimos, tres formas de decir lo mismo con distinto grado de mala leche. Hasta que vi un vídeo del psicólogo Santiago Ávila que me hizo darme cuenta de que llevo décadas insultando mal a la gente: las tres palabras describen problemas completamente distintos, y solo una de ellas habla de inteligencia. En este post cuento el origen y el significado real de cada término, con ejemplos que seguro que reconoces de tu trabajo o de tu grupo de amigos, y por qué la distinción entre no entender y no querer entender es más útil de lo que parece.