Sharenting: la privacidad que le robas a tu hijo en las redes
Hay una palabra fea para algo que vemos todos los días: sharenting, los padres que llenan las redes de fotos y vídeos de sus hijos. Y aunque se hace desde el cariño, esconde un problema que casi nadie se para a pensar: ese niño no ha dado permiso para nada, y cuando crezca y quiera decidir sobre su propia imagen, se va a encontrar con que ya está todo publicado, fuera de su control y de tu control. En este post cuento por qué apenas verás fotos mías ni de mi familia en redes, los riesgos reales de exponer a un menor (huella digital permanente, robo de identidad, geolocalización, manipulación con Inteligencia Artificial) y la alternativa que uso yo: guardarlo todo en un servidor privado en casa, con Immich, para entregárselo a mis hijos el día que tengan uso de razón y decidan ellos.