#primeros-auxilios

Tres niveles de equipo alineados: objetos de bolsillo, una mochila de emergencia y un petate de supervivencia

Preparacionismo sin paranoia: soy precavido, no un prepper

No me considero preparacionista, por lo menos no en el sentido de las películas, pero siempre he sido precavido: prepárate para lo peor y espera lo mejor. Arranco una serie semanal, los domingos, para contar cómo me organizo sin búnkeres ni paranoia. Empiezo por el marco que la ordena todo, los tres niveles de preparación (lo que llevas cada día, lo que tienes para una emergencia y la supervivencia de verdad), qué cambia entre ellos, qué pasa con las armas de fuego en España y el calendario de las seis entregas.

Gato atigrado gris sentado en una mesa junto a una mano con un dedo vendado sobre un portátil

Mi gato me destrozó el dedo, y el culpable no fue mi gato

Llevo un tiempo sin escribir nada nuevo por aquí y la razón es que no podía teclear. Mi gato tiene ataxia cerebelosa, le llevé a revisión, y en la sala donde se les suelta a jugar entraron tres personas de golpe, dando botes y hablando alto. El gato entró en pánico, intentó esconderse, yo intenté cogerle y me mordió el dedo. Aquí cuento qué es exactamente la ataxia cerebelosa y por qué no es una sentencia, cómo fue el incidente, por qué una mordedura de gato en la mano es mucho peor de lo que parece por fuera, y cómo acabó él: con las puntas de los dos colmillos rotas y una uña arrancada. Las fotos de la herida van tapadas, que cada uno decida si las quiere ver.

08:30 13 min Marcos Ramírez Lucía