Preparacionismo sin paranoia: soy precavido, no un prepper
No me considero preparacionista. Por lo menos, no en el sentido de las películas: nada de búnkeres, latas para diez años ni teorías del fin del mundo. Pero siempre he sido precavido, y lo cuento también en mi EDC: mucho antes de saber que existía el prepping, yo ya era de los que apartan un poco cada mes y guardan cosas porque algún día pueden hacer falta.
Mi premisa es sencilla y me ha funcionado siempre: prepárate para lo peor y espera lo mejor. En marzo de 2020, mientras la gente se pegaba por el papel higiénico, yo tenía lo importante en casa. No me libré de la incertidumbre, nadie se libró, pero no me cundió el pánico. Esa tranquilidad es lo que busco.
De eso va esta serie: preparación sin paranoia, para el día a día en España. Una entrega cada domingo, con lo que llevo encima, lo que tengo para una emergencia, qué riesgos son reales y cuáles no, qué es legal para defenderte y qué herramientas oficiales tienes a mano.
El calendario de la serie
Una entrega cada domingo a las 12:00. Guarda este índice: los enlaces se irán activando solos conforme salgan.
- 📅 8 de noviembre, EDC urbano: las 32 cosas que llevo siempre encima, el nivel 1.
- 📅 15 de noviembre, Mochila de emergencia: qué llevar para un apagón o una DANA, el nivel 2.
- 📅 22 de noviembre, Atraco, robo en casa y okupación: tu riesgo real según la zona, para poner el miedo en su sitio con datos.
- 📅 29 de noviembre, Consejos de seguridad personal virales: cuáles sirven de verdad.
- 📅 6 de diciembre, Defensa del hogar sin licencia de armas: qué es legal en España.
- 📅 13 de diciembre, AlertCops: la app para avisar a la Policía y la Guardia Civil.
Y una lectura que ya está publicada y encaja aquí: por qué el dinero en efectivo importa más que nunca. Con un consejo que añado ahora: el efectivo, en billetes pequeños y algo de monedas. En un apagón nadie tiene cambio, y que te acepten un billete de 50 se complica mucho.
Los tres niveles de preparación
Esta es la idea que ordena toda la serie. Internet lo mezcla todo con una alegría tremenda: EDC, bug out bag, mochila 72 horas, kit de supervivencia. No son lo mismo, y confundirlos te deja mal preparado para todo.
Mi forma de verlo: tres niveles, según para qué escenario te preparas, no según cuánto material acumulas.
Nivel 1: EDC, lo que llevas encima cada día
EDC viene de every day carry: lo que llevas contigo siempre, en el bolsillo, el cinturón o la mochila de diario. Está pensado para los problemas pequeños y frecuentes: un tornillo suelto, el móvil sin batería, un corte, una oscuridad inesperada.
Hay dos variantes que conviene separar:
- EDC urbano: ciudad, oficina, transporte. Prima la discreción y la legalidad, y que no pese. Aquí entra la multiherramienta, la linterna pequeña, la batería o el botiquín de bolsillo.
- EDC de campo o montaña: si sales de la ciudad, cambian las prioridades (orientación, abrigo, agua, comunicación sin cobertura) porque la ayuda tarda más en llegar.
La regla del EDC es que solo sirve si lo llevas. Un equipo perfecto olvidado en casa vale cero.
Nivel 2: mochila de emergencia, para cuando algo se rompe
Aquí ya no hablamos de un día normal. Es el kit para cuando algo falla a lo grande: un accidente de coche, un apagón, una DANA, una pandemia. Escenarios que ya hemos vivido en España y donde lo normal es que la ayuda llegue, pero no al instante.
La idea de fondo es aguantar las primeras horas o días: agua, comida que no se estropee, radio a pilas, linterna, botiquín, efectivo, copia de documentos. La Comisión Europea presentó en marzo de 2025 su Estrategia de Preparación y recomienda (recomienda, no obliga) que cada ciudadano pueda aguantar 72 horas por su cuenta.
Aquí un matiz que ya conté en el otro post: no hay una mochila de emergencia, hay varias. La del coche para un accidente no es la de casa para un apagón ni la que dejas junto a la puerta para una inundación. Cada crisis pide la suya.
Nivel 3: supervivencia, cuando el sistema falla de verdad
El tercer nivel es el que nadie quiere necesitar: un atentado, una zona de guerra, una situación en la que ya no puedes contar con que llegue ayuda, o en la que el peligro eres tú siendo objetivo de otras personas. Aquí cambia la lógica, no solo el equipo.
Qué cambia respecto al nivel 2:
- Se trata de moverse, no de esperar. En una emergencia normal te quedas y esperas rescate. Aquí la clave suele ser salir de la zona con rapidez, así que importan el peso, el calzado, los mapas en papel y las rutas alternativas.
- Hay que esconderse tanto como equiparse. Lo que en el nivel 2 es una ventaja (una mochila llamativa, visible) en el 3 puede convertirte en objetivo.
- La preparación mental y física pesa más que el material. Primeros auxilios de trauma de verdad, no solo una tirita. Condición física para correr o caminar muchos kilómetros.
- Entran decisiones que ya no son de compras, sino de ética y de ley.
Errores típicos al subir de nivel
Hay tres que veo repetirse:
- Comprar el nivel 3 sin tener el 1. Gente con un petate táctico enorme que sale de casa sin una linterna ni batería en el móvil.
- Llenar la mochila de cosas que no sabes usar. Un torniquete que no has practicado ponerte, un filtro de agua que no has abierto nunca. Si no lo has probado, no cuenta como equipo.
- No revisar caducidades. Pilas, medicamentos, comida, agua: todo caduca, y la mochila que ibas a necesitar es justo la que lleva años en el armario.
La solución es aburrida y funciona: una fecha fija al año, la que quieras, para abrir la mochila, revisar y reponer.
El asunto de las armas de fuego
Siempre sale en estas conversaciones, así que lo digo claro. Estoy a favor de las armas de fuego, y tengo licencia. Creo que cualquier civil debería tener derecho a defender su casa con lo que tenga a mano si alguien entra sin que sepas con qué intenciones.
Pero la ley española no es así, y hay que ser realista. Llevar encima una pistola o un revólver está reservado, en la práctica, a las licencias A (fuerzas y cuerpos de seguridad) y B (particulares, que se concede muy rara vez). El resto de licencias permiten tener armas para cazar o para tiro deportivo, no llevarlas para defenderte. Lo cuento con detalle en la entrega sobre defensa del hogar.
Por eso, para el día a día, lo sensato es lo que sí puedes hacer bien: formarte en primeros auxilios, tener rutas y puntos de encuentro pensados, y no complicarte con material que no sabes ni puedes usar legalmente.
Qué comparten los tres niveles
Aunque cambien el escenario y el equipo, hay tres cosas que valen siempre: agua, información y comunicación. Saber dónde estás, poder avisar a alguien y tener cómo beber. Y, por encima de todo, un plan hablado con tu gente: dónde os veis si no hay cobertura, quién recoge a quién. Ese plan no pesa nada y vale más que cualquier objeto.
Un ejemplo para verlo claro
Un caso real: el apagón del 28 de abril de 2025. Una batería externa en el EDC alarga las horas de móvil, y una radio a pilas en casa es la forma de enterarte de lo que pasa cuando no hay cobertura. Y en ningún momento hizo falta nada del nivel 3. Cada nivel resuelve su problema, y confundirlos solo sirve para gastar dinero.
Cómo elegir tu nivel
Mi propia respuesta es práctica: no necesitas el nivel 3 para vivir en una ciudad española hoy. Necesitas el 1 completo y el 2 bien hecho, que es donde está la probabilidad real. Los escenarios del nivel 3 son poco probables, y quien se prepara solo para eso, normalmente, se olvida de lo que sí pasa: un coche averiado, un corte de luz de doce horas.
Una buena forma de ordenarlo:
- Empieza por el EDC. Barato, ligero y lo usas hasta sin emergencia.
- Monta la mochila de emergencia que corresponda a la crisis más probable donde vives.
- Solo si tu situación lo justifica (viajas a zonas de riesgo, trabajas en ellas), piensa en el tercer nivel, y hazlo con formación, no con compras.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre EDC y mochila de emergencia?
El EDC es lo que llevas encima a diario para problemas pequeños y frecuentes. La mochila de emergencia está pensada para una crisis concreta (apagón, inundación, accidente) y para aguantar las primeras horas o días hasta que llegue ayuda.
¿Qué es una mochila de supervivencia?
Un equipo para situaciones en las que no puedes contar con rescate rápido, como una zona de conflicto. Pone el foco en moverse, no llamar la atención y resolver por tu cuenta, y la formación pesa más que el material.
¿Puedo llevar un arma de fuego para defenderme en España?
Un particular solo puede llevar un arma corta con la licencia B, y la Guardia Civil la concede de forma muy restrictiva: exige justificar un riesgo especial, y querer defenderte no basta por sí solo.
¿Ser precavido es lo mismo que ser prepper?
No necesariamente. Ser precavido es tener cubiertos los imprevistos probables (un apagón, una avería, una inundación) sin vivir pendiente del fin del mundo. El nivel 1 y el 2 de esta serie son eso.
Fuentes
Compártelo si te ha resultado útil.
¿En qué nivel te has quedado tú? Cuéntame.
Y… ojalá todo esto se quede en simple precaución.
Artículos relacionados
Serie Ergonomía: monta un puesto que no te destroce el cuerpo
Acabamos de pasar meses metidos en una serie larguísima sobre algoritmos, horas y horas delante del ordenador. Y mientras tú leías y yo escribía, los dos hemos estado haciendo justo lo que más destroza el cuerpo: estar sentados frente a una pantalla sin pensar ni un segundo en cómo. Esta serie es el contrapeso. Ocho entregas para montar un puesto de trabajo que no te pase factura en forma de dolor de espalda, cervicales cargadas, muñecas que crujen o vista quemada al final del día. Silla, escritorio, monitor, teclado y ratón, túnel carpiano, iluminación, pausas y el caso especial del portátil. Sin humo, con lo que de verdad importa y con recomendaciones por gama de precio, porque cuidarte no debería costar un sueldo.
El error neurobiológico que te hace fracasar al dejar de fumar
Casi todo el mundo que deja de fumar lo intenta a base de fuerza de voluntad, apretar los dientes y aguantar. Y casi todo el mundo recae, porque la adicción a la nicotina no vive en la parte racional del cerebro, vive en los circuitos de recompensa, memoria y hábito. Te cuento qué dice la neurociencia sobre el craving, por qué pelear contra él solo con voluntad está condenado a fallar la mayoría de las veces, y qué es lo que sí cambia las probabilidades.
Cómo desviar las llamadas del móvil al fijo cuando estás en casa
Tengo una automatización en el móvil que me cambió la relación con el teléfono: cuando llego a casa y me conecto al wifi, las llamadas que entran al móvil se desvían solas al fijo. Y cuando salgo, se cancela el desvío. ¿Para qué? Para soltar el móvil cuando estoy en casa sin perder ninguna llamada importante, que se contesta tranquilamente desde el fijo. Aquí te cuento cómo montar esta automatización con Automate o Tasker en Android, qué códigos de desvío condicional necesitas, los detalles que te van a dar guerra (que los hay) y por qué un truco tan tonto ayuda tanto a desengancharse del móvil en casa.